YO DESEO (TAL COSA) EN ARMONÍA PARA TODO EL MUNDO Y DE ACUERDO CON LA VOLUNTAD DIVINA, BAJO LA GRACIA Y DE MANERA PERFECTA. GRACIAS PADRE QUE YA ME OÍSTE” Nos habla de un ejercicio sencillo para que aprendamos a pedir, jamás pedir el mal para nadie, sino pedir según vayamos necesitando, os copio lo que dice: Todo lo que tú desees, todo lo que vayas necesitando lo puedes manifestar. El Padre todo lo ha previsto ya, todo lo ha dado ya, pero hay que irlo pidiendo a medida que se sienta la necesidad. Sólo tienes que recordar que no puedes pedir mal para otro porque se te devuelve a ti, y todo lo que pidas para tí debes pedirlo también para toda la humanidad porque todos somos hijos del mismo Padre. Por ejemplo, pide grande. El Padre es muy rico y no le gusta la mezquindad. No digas “Ay, Papá Dios, dame una casita. Sólo te pido una casita, aunque no sea sino chiquitita”, cuando la realidad es que tú necesitas una casa muy grande porque tu familia es numerosa! No reci...
Hay dos tipos de deseos o de dependencias: el deseo de cuyo cumplimiento depende mi felicidad y el deseo de cuyo cumplimiento no depende mi felicidad. El primero es una esclavitud, una cárcel, pues hago depender de su cumplimiento, o no, mi felicidad o mi sufrimiento. El segundo deja abierta otra alternativa: si se cumple me alegro y, si no, busco otras compensaciones. Este deseo te deja más o menos satisfecho, pero no te lo juegas todo a una carta. Pero existe una tercera opción, hay otra manera de vivir los deseos: como estímulos para la sorpresa, como un juego en el que lo que más importa no es ganar o perder, sino jugar. Hay un proverbio oriental que dice: “Cuando el arquero dispara gratuitamente, tiene con él toda su habilidad.” Cuando dispara esperando ganar una hebilla de bronce, ya está algo nervioso. Cuando dispara para ganar una medalla de oro, se vuelve loco pensando en el premio y pierde la mitad de su habilidad, pues ya no ve un blanco, sino dos. Su hab...
Existen diferentes despliegues del humor. Comienzo utilizando la línea de pensamiento de Borcherdt (2002), quien establece la diferencia entre el humor comercial y el humor racional. El humor comercial es aquel humor utilizado solo por unos instantes, con la conveniencia de reír por un momento. Es el humor que diariamente “nos venden” los medios de comunicación a través de los comediantes, programas de parodia, drama y otros. El humor racional, por su parte, nos permite aprender y reír al mismo tiempo, a la vez que nos enseña estar menos a la defensiva y tener un punto de vista más favorable de las situaciones que nos ocurren. Sin embargo, cuando hablamos de humor terapéutico, Franzini (2001) lo define como “la intención y espontaneidad del uso de técnicas humorísticas por los terapeutas” (p.2). Sin embargo, considero que esta definición puede ampliarse y reconocer a su vez el impacto del humor terapéutico. Por tanto, cuando hablo de humor terapéutico y mucho más allá de unirme a las d...
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