Ingeniería Espiritual , Jordi Morella
Hoy me gustaría hablar conforme nada hay al azar y todo lo que nos sucede en nuestra vida está entrelazado con cada una de nuestras experiencias y cada uno de nosotros a la vez. Para empezar os quiero explicar una historia. Se trata de un anciano pobre chino que vivía en el campo y su única propiedad era un caballo: Una vez, un chino tenía un caballo. Una noche, este se escapó y los vecinos fueron a dar el pésame. - ¿Quién dice que sea una desgracia? En efecto, a la mañana siguiente el caballo volvió, pero esta vez con una yegua. Los vecinos le felicitaron. - ¿Quién dice que sea una suerte, una fortuna? – les respondió el chino. A los dos días, su hijo primogénito, cabalgando la yegua se cayó y quedó cojo de por vida. Los vecinos expresaron su sentimiento de dolor. - ¿Quién dice que sea una desgracia? - volvió a decir. Al año siguiente hubo una guerra en el país. El primogénito por estar cojo no tuvo que inscribirse en el ejército……y la vida continuó. Como una red perfectamente t...