La culpa y la vergüenza son fenómenos culturales fundados en el patriarcado y en el paradigma de la verdad trascendente, es decir, en la noción de que existe una verdad independientemente del observador que somos cada uno de nosotros. Cua ndo estamos viviendo en el entendimiento de que hay una verdad objetiva, y por lo tanto una forma correcta de ser y hacer, rechazamos nuestros propios deseos y preferencias, poniendo en el centro de nuestro hacer, lo que debería ser. Tradicionalmente la culpa surge cuando juzgo que lo que hago o hice, pienso o pensé, dañó a otro. Y la vergüenza surge cuando por mi hacer, o mi posible hacer, siento que puedo dañar mi autoimagen. Cuando en la niñez convivimos en la repetición de interrelaciones de desamor, comenzamos a armar una apariencia para ser aceptadas y respetadas por el mundo que nos niega, y nos exige resultados. Cuando crecemos en la coexistencia con desamor, surge la necesidad de fabricar una apariencia sustentada en la exigencia y el co...