¡Sonría, por favor!,Napoleón Candray
Todo fotógrafo que se precia de serlo le pide, invariablemente, a su persona objetivo: “¡Sonría, por favor!”. ¿Qué motivación hay detrás de esa amable solicitud a la que, por otra parte, nadie se niega?. ¿Por qué la natural tendencia a guardar ese gesto de manera permanente?. No hay duda de que existe una innata necesidad de reír y, cuando no haya con quien, podemos, y es sano hacerlo, reírnos de nosotros mismos. La risa está presente en los sitios menos pensados, como aquella que surge de los chistes contados en voz alta en los velorios o, a media voz, durante solemnes ceremonias. El mayor generador de la risa es el humor que ha sido estudiado, muy en serio, por grandes personajes, como S. Freud y otros, que recomiendan la risa por sus extraordinarios efectos terapéuticos; no sólo para elevar el ánimo y reforzar la tolerancia a los padecimientos, sino también para la efectiva curación de enfermedades. El razonamiento médico es sencillo: si sabemos que las emociones negativas afectan l...