Recientemente estuve hablando con una mujer que planeaba su propio suicidio. Había pasado las últimas semanas resolviendo sus finanzas, pagando sus deudas y tratando de encontrar padres adoptivos para su pequeña hija, quien se quedaría huérfana tras el suicidio de su madre. Muchas personas trataban de intervenir, pero ella ya estaba resuelta. Definitivamente iba a morir. Había estado dando amenazas tiempo atrás, pero esta vez era real. Sus amigos y familiares entraron en pánico. Yo decidí hablar con ella. "Eso es todo. Yo ya terminé aquí. Mi tiempo en la tierra terminó.", me dijo desde un principio, al comienzo de nuestra primera sesión. Todo se había tornado en un pesar para ella -su trabajo, sus supuestos amigos, sus relaciones fallidas, su brillante pero sobre-activa mente, hasta su propia hija-. Era simple y sencillamente demasiado. Sentía tanto dolor, se encontraba totalmente agotada, cansada y exhausta de tratar de ayudar a la gente todo ...