Fanny Libertun: Cuando alguien no nos quiere
Mientras que el planeta está habitado por miles de millones de personas, a veces nos derrumbamos sólo porque una o dos de ellas no nos quieren. Peleamos, nos enojamos, nos deprimimos, perdemos el tiempo pidiendo y penando el amor que nunca vendrá, sin darnos cuenta esas personas no son indispensables y que tal vez su único valor resida en que nos están refregando algu na vieja herida que quisimos olvidar. Y si alguien nos dice “no me importa lo que digan los demás” y lo hace con demasiado énfasis, puede ser que están mostrando la pared emocional que erigió para bloquear el dolor del rechazo. Somos animales sociales y sentir amor, afecto y pertenencia es indispensable para la supervivencia, de hecho, la mayor forma de castigo es, y ha sido siempre, el aislamiento. Tendemos a sentir vergüenza frente a estas heridas, por eso las ocultamos. El primer paso entonces será escuchar las propias emociones, para luego poder saber qué hacer: "¿Qué siento?... ¿Miedo en el pecho, traición en...