Te invito a que observes un mecanismo mental: ¿qué te sucede ante los puntos suspensivos de esta frase: "Ojo por ojo [...]" ? Lo más pr obable es que, apelando al archivo de tu memoria, la hayas completado con la antigua frase bíblica. Ese mecanismo cognitivo-cerebral se llama "tendencia al completamiento": necesitamos CERRAR una estructura que percibimos como inacabada, y por lo general la mente lo hace apelando a lo que SUPONE que falta (tal como necesitamos cerrar un círculo que halláramos inconcluso en una pizarra). Sin embargo, en esta ocasión, por ejemplo, lo que queríamos compartirte NO era la frase bíblica, sino un pensamiento de Gandhi que previene sobre la venganza, y que dice: "Ojo por ojo... y el mundo va quedando ciego". Bien: a la hora de relacionarnos con otra persona, este mecanismo puede ser fatal: cuando me miras a mí, cuando te miro a ti. Al conocer a alguien, este automatismo se dispara desde nuestra parte más animal: el instinto...