Quítate la carencia de encima, Ruth Carrillo
La carencia que sientes, las ganas de tener más que sientes, vienen de un vacío afectivo infantil nutricional, el sentimiento de carencia siempre viene de la nutrición. Si no fuimos suficientemente protegidos o acariciados o apoyados o vivimos episodios en los que nuestros padres se quejaban del trabajo, de lo mucho que trabajaban, de lo difícil que era todo, o si se privaron de diversión; todas esas cosas te desnutrieron, y la desnutrición en la edad adulta se refleja en un sentimiento de carencia, de vacío interior doloroso. Es como si una pequeña vocecita te dijera “no hay suficiente”, “no tengo suficiente”, “quiero más”. Y es cierto, tienes derecho a más, siempre lo tuviste. Cuando viniste a este mundo tu pequeño corazón puro sabía que el amor era más que eso que estabas recibiendo y para no sufrir bloqueó “la recepción”, es como si en tu subconsciente hubieras pensado, si pido poco no sufriré, si me conformo no sentiré la falta de amor, y te quedaste ahí. Ahora t...