Filosofía de la mujer celta
Las mujeres de origen Celta eran criadas tan libremente como los hombres. A ellas les era dado el derecho de elegir sus compañeros y nunca podrian ser forzadas a una relación que no querian. Eran enseñadas a trabajar para que pudieran garantizar su sustento, eran excelentes amantes, amas de casas y madres. La primera lección era: “Ama a tu hombre y siguelo, pero solamente si ambos representaran, uno para el otro, lo que la Diosa Madre enseño: Amor, compañerismo y amistad” Jamas permitas que ningún hombre te esclavice: naciste libre para amar, y no para ser esclava. Jamas permitas que tu corazón sufra en nombre del amor. Amar es un acto de felicidad, por que sufrir? Jamas permitas que tus ojos derramen lágrimas por alguién que nunca te hará sonreir! Jamas permitas que el uso de tu cuerpo sea cercenado. Tu cuerpo es la morada del espíritu. Por que mantenerlo aprisionado? Jamas te permitas estar horas esperando alguién que nunca vendrá, aunque te lo haya prometido! ...