Congruencia por Merlina Meiler
La mayoría de nuestros problemas, en especial aquellos a los que no les encontramos una solución, se generan por no ser congruentes con nosotros mismos. Cuántas veces no nos dejamos llevar por lo que pensamos o por nuestra intuición. En muchos casos, pedimos consejo a otras personas y hacemos al pie de la letra lo que nos recomiendan, tal vez, intentando no ser responsables del resultado que nuestras acciones producen. Total, yo hice lo que me dijeron… Suele suceder que, por deber ser de cierto modo, por cumplir con ciertos mandatos o por el “qué dirán”, abandonamos nuestro centro, el de la congruencia. Esto genera confusión emocional y una sensación de desasosiego y de no estar siendo fieles con nosotros mismos. Una cosa es tener en cuenta a las demás persona en nuestras decisiones y otra diferente es dejar de lado la lealtad que nos debemos a nosotros mismos por tratar de agradar a los demás por encima de las propias creencias y convicciones. Nada bueno sucede cuando uno se desperson...