EL SECRETO DEL SALMO 23,Rebeka Piña
El Señor es mi pastor: nada me falta; En verdes pastos él me hace reposar. A las aguas de descanso me conduce, Y reconforta mi alma. Por el camino del bueno me dirige, por amor de su nombre. Aunque pase por quebradas oscuras, no temo ningún mal, Porque tú estás conmigo con tu vara y tu bastón, y al verlas voy sin miedo. La mesa has preparado para mí frente a mis adversarios, Con aceites perfumas mi cabeza y rellenas mi copa. Irán conmigo la dicha y tu favor mientras dure mi vida, Mi mansión será la casa del Señor por largos, largos días. Las sagradas escrituras nos dicen que si oramos y no recibimos una respuesta, es porque no hemos orado correctamente. Con frecuencia, la oración consiste de palabras y declaraciones; pero la oración tiene poco que ver con lo que se dice y mucho que ver con lo que se capta en el silencio. La oración efectiva crea un estado de receptividad a la dádiva divina. El Salmo 23 es el ejemplo de una oración efectiva. Observemos y aprendamos de ella, ...