1.- La semilla de un deseo era un sueño que una vez decidiste plantar 2.- El campo de siembra es el universo, un inmenso horno alquímico que transforma en realidad los pensamientos, creencias, miedos… y también los deseos. Es el terreno de la materialización de lo inmaterial. 3.- Para que germine la semilla del deseo hay que cultivar dentro de uno mismo el don de la paciencia,y seguir viviendo con consciencia cada presente. Confiar en que vendrán las buenas lluvias y la luz del sol lucirá sobre los campos. La desesperanza y las prisas frenan el crecimiento de todo lo vivo. La naturaleza se toma sus tiempos, y éstos nada tienen que ver con los tiempos de nuestro ego. 4.- Vendrán malos vientos, temporales, nevadas…, hay que adaptarse y confiar. Son las resistencias del árbol genealógico, de la sociedad, de la cultura, a veces de la humanidad entera. Una semilla que lleva dentro un potencial deseo, terminará floreciendo, pero nadie dijo que no habría obstáculos...