La mentira nuestra de cada día, Fanny Libertun
Sabemos que mentir no es lo ideal, no obstante mentimos a los demás y nos mentimos a nosotros todo el tiempo. Pero si creemos que mentir no es bueno tanto desde la ética como del sentido común: ¿Por qué lo hacemos? Mentimos para sostener la ilusión, el gran monstruo que se alimenta de todo lo que no queremos aceptar porque nos duele; es decir que mentimos porque no estamos entrenados en saber que el dolor puede atravesarnos sin destruirnos, volvernos locos o matarnos y que lo que nos enseña –si lo toleramos- es la verdad... algo mucho eficaz que la mentira. Mentimos para manipular a los demás en pos de obtener bienes materiales, personas o poder; entonces mentimos por codicia -que es lo mismo que creer que lo que acumulamos puede cubrir nuestros vacíos e insatisfacciones. Mentimos porque somos cómodos, porque no estamos dispuestos a postergar el placer en pos del trabajo de transformación de nuestras emociones, porque preferimos quedarnos en la infancia -un tiempo en el que nadie ...