Se llega a ella a través de la puerta del dolor y la pérdida. Cuando no podemos penetrar nuestra mente, nuestra memoria o nuestro cuerpo, tampoco podemos ser sinceros con los demás, con nuestro mundo, con nosotros mismos. El miedo a la pérdida, en una forma u otra, es el motivador detrás de todas las deshonestidades conscientes o inconscientes. Todos hemos nacido para sentir miedo ante la pérdida, en todas sus formas, todos nosotros, a veces, nos sentimos amenazados o abrumados por la posibilidad de alguna desaparición, por lo tanto, estamos a sólo un paso de distancia de la deshonestidad. Cada ser humano vive íntimamente cerca de una puerta de revelación que no se atreve a cruzar. La honestidad radica en el entendimiento de nuestra relación cercana y necesaria con el hecho de no querer escuchar la verdad. La capacidad para decir la verdad es la capacidad de describir lo que sentimos al estar frente a esa inquietante puerta, ya que se trata de realmente atravesarl...