Aprender A Quererse A Si Mismo, Walter Riso
Quererse a sí mismo es quizás el hecho más importante que garantiza nuestra supervivencia en un mundo complejo y cada vez más difícil de sobrellevar. Curiosamente, nuestra cultura y educación se orientan a sancionar el quererse demasiado. Si decides felicitarte dándote un beso, posiblemente las personas que te rodean (incluso el psicólogo de turno) evaluarán tu conducta como ridícula, narcisista o pedante, porque es mal visto que nos demos demasiado gusto. Cuando pensamos en nosotros mismos por demasiado tiempo, nos contemplamos o nos auto¬elogiamos, se nos reprende: “Todos los excesos son malos”, se nos dice. Discutible. Algunos excesos nos recuerdan que estamos vivos. Desde pequeños se nos coloca un freno de emergencia, importante en las primeras etapas, y jamás se nos quita. Esta sujeción está formada por supuestas virtudes (el ahorro, la ambición, la modestia, el auto¬castigo, la autocrítica, el autocontrol, etc.), que son definitivamente contraproducentes si se utilizan exageradam...