Decir NO para poder decir SÍ, Laura Foletto
nes 1 de agosto de 2011 Cuando estamos observando los “juegos” enquistados en la vida de algún paciente, lo primero que aparece como cuestión es qué hacer al respecto. “Es simple, les contesto, di NO. Pon un límite, declara que ese juego terminó aquí y que estás dispuesto a reemplazarlo por otro, más creativo, más poderoso, más abundante, más amoroso. Y hazlo tantas veces hasta que esa nueva afirmación se haga realidad”. Porque de eso se trata: de una afirmación de ti mismo, ya que posees libertad de elección para definirte cómo quieres ser, hacer y tener . Cuando falta la instancia de la negación, navegas en las aguas turbias de la duda y el miedo. Toda clase de pensamientos y emociones anclados en el pasado inundan tu barco con actitudes y hechos que sucedieron y que son las excusas para no intentar nada nuevo, así como previsiones temerosas sobre el futuro detienen tu marcha. Si trazas una línea y te propones dejar el pasado atrás, aprendiendo de él, y confías en que cada día encont...