Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como Ana Bergareche

Abrázame, Ana Bergareche

Imagen
Abrázame Abrázame y calla, abraza la inquietud que encoge estas alas cediendo al lenguaje de mis entrañas que navegan lentas por aguas agitadas. Abrázame lento, siente el sonido dócil de mis pesares,  su rendición, su tregua, la extinción de su jerga  y la entrega al olvido sin más quejas. Registra este sonido que palpita tenue, que no te asuste el resonar certero de este vientre,  ni sus quejidos leves sorteando mentes. Déjame descansar de este letargo, en tus brazos dormitan sus raíces pidiendo la fe ciega de otras voces y el apremiante canto que las guía. Abrázame y trasciende tus pesares, que se suiciden lentos en este gozo  que funde corazones. Libremos juntos la batalla, hermanados por el sonido leve  de los chasquidos rotos que perecen en su rigor de muerte y despertares. Ana Bergareche  Puerto Vallarta  México

El Florecimiento, Ana Bergareche

Imagen
Y en la medida en que el tiempo avanza y el corazón se convierte en guía del camino, el caminante comienza a cosechar los reflejos de su nueva mirada, agradecido por la abundancia que no cesa y por los frutos de su labor. La fuerza acompaña su caminar hacia el frente y no cesan de surgir retoños en las veredas, reflejando el permanente estado de floración que se anida en su in terior. Allá donde antes hubo desesperanza, hoy brilla la alegría sin razón alguna, detonando sonidos sutiles que acompañan suavemente a la vida. Los milagros abundan, y los rincones menos espectaculares del camino brillan con sorprendente resplandor y nitidez. Lo que antes era imperceptible en el día a día, hoy se convierte en motivo de éxtasis, celebración y gozo… incluso las piedras parecen emanar su propio mensaje desde caprichosos y sorprendentes diseños. Los tejidos de la naturaleza se comunican nítidamente y desde el amanecer hasta el ocaso entonan bellos sonidos que proyectan la grandeza del momento....

Plegaria, Ana Bergareche

Imagen
Que no se ahuyente el brillo de estos ojos en peregrinos logros, que no se rompa el ritmo del hechizo que dibuja retoños. Que no perezca, que se extienda el huracán de brisas, aquel que sin cesar abriga el canto que persiste en la sonrisa. Que no se altere el ritmo que perdura en la sed de tus manos, pura ensenada abierta que se agita emitiendo el cantar de tu rellano. Que no se agote nunca mi cordura de incipiente poeta, la que escucha e incita nuevas dichas, ausentando a la queja. Que no se acalle nunca esta premura por ejercer la vida, en empinadas rocas y en el gozo de nuevas esperanzas que germinan. Ana Bergareche Puerto Vallarta México

Mortalidad, Ana Bergareche

Imagen
Dime Dios, si esta lección en mis manos, agrestes pasos de desesperanza alzando su batuta de enseñanza, ausencia inminente, suspiro callado, no es otra cosa que el sabio destino levantando su índice de semblanza y si debo yo encontrar una salida al tortuoso camino, desvelando el sentido de lo absurdo y lo letal. Dime Dios, si estoy errando el sentido y si el tropiezo me espera al merodear incauta los paisajes del pasado, resonando con sus ansias en un repetido son. Dime universo, dime tú si algún día recogerás mis cenizas esparcidas por los campos multiformes de la vida, para juntar en manojo mis logros y mis caídas y arrojarlas como ofrenda al Ser que me cobijó. Dime Dios, callada espero respuesta, pues sé que mi condición de atiborrada mortal me ausenta de tu regazo, del sonido omnipotente que reflejas en mi ser. Dime Dios… Ana Bergareche Puerto Vallarta México

Pensé, Ana Bergareche

Imagen
Pensé que dejé por ahí... un plato roto, una vasija gastada las horas pasadas el lento movimiento de unas alas Y mi entonado canto ... gritó en el silencio haciéndome abandonar las ganas de seguir acumulando cielos y descendiendo esperanzas para llegar al olvido de estas ansias Pensé y luego dije... qué más da... los pensamientos se resuelven solos acumulan argumentos y silencios, en su lento murmullo apabullado construído por milenios Qué más da...! suelta las riendas y vuela! por ese cielo que nos espera siempre nos espera... sin necesidad de nada más que ser ser quienes somos, en esencia. Pensé y pude observar... que pensaba... y eso me dio alas, para elevarme recio sabiendo que de ese viaje se regresa y sin pesar nos deja transformados y livianos ... aún sin certezas Ana Bergareche Puerto Vallarta, México