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Jeff Foster: Como ser humano eres perfectamente imperfecto...

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Como ser humano, eres perfectamente imperfecto, gloriosamente defectuoso, y tu historia está maravillosamente inconclusa. Jamás alcanzarás algún estado de perfección en el tiempo, y esto es lo que te hace tan amoroso y humano. Tus defectos te dan carácter, tu excentricidad te hace único, tus arrugas y cicatrices de cada batalla son el canto de una vida plenamente vivida, un mundo profundamente saboreado, una canción entonada con absoluta entrega.  Y más allá de tu historia, de tus creencias, de tus memorias, de tus planes, de tus sueños acerca del pasado y del futuro; más allá de tu historia personal, no eres otra cosa que la Vida misma, despierta y viva, aquí y ahora, anterior a cualquier identificación con un ‘yo’. Eres inseparable de la inmensa inteligencia que mueve las estrellas, inseparable del Yo Soy, y tus 'defectos’ humanos palidecen en comparación con tu perfección cósmica, con tu inmortal y atemporal naturaleza, con tu Rostro Original, anterior, incluso, al Big Bang....

La grandeza y la compasión humana, Joan Garriga

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No quiero que seas perfecto, quiero que seas real, Jeff Foster

No quiero escuchar aquello en lo que crees No estoy interesado en aquello de lo que estás seguro No me podría importar menos tu insuperable perfección Comparte conmigo tus dudas Ábreme tu tierno corazón Déjame conocer tus conflictos Nos encontraremos en ese sitio En donde tus conclusiones espirituales Están empezando a abrir una hendidura Ahí es en donde reside la creatividad Ahí es en donde resplandece la novedad Ahí es en donde realmente entramos en comunión Más allá de la imagen Tus imperfecciones Son tan perfectas Desde esta perspectiva No quiero que seas perfecto ¡Quiero que seas real!!

Un cuento: Amigarnos con nuestras "imperfecciones"

Un cuento: Amigarnos con nuestras "imperfecciones" Con mucha frecuencia las buenas personas, -aquéllas verdaderamente valiosas-, suelen ser más duras consigo mismas que con cualquier otro: les cuesta disculparse sobre su pasado y su presente, les duelen sus propias falencias, sus "imperfecciones", y se torturan con ellas, apenándose y hasta avergonzándose de ser quienes son. Tienen un alto ideal de sí mismos y se sienten "fallados" si no lo despliegan tal cual lo imaginan. Descubrir esto es un paso esencial en el trabajo sobre sí: darse cuenta de que esos "defectos" son parte de nuestra identidad, y que necesitamos aceptarlos para que, recién entonces, puedan empezar a jugar a favor en nuestro camino cotidiano. Aquí va un antiguo cuento que nos habla de esto... Un aguador de la India tenía sólo dos grandes vasijas que colgaba en los extremos de un palo y que llevaba sobre los hombros. Una tenía varias grietas por las que se escapaba el agua, de m...