Comprender: responsabilidad compartida, Juan Antonio Currado
Al igual que de bebés buscábamos darnos a entender con aquellos primeros sonidos guturales, de adultos, seguimos expresándonos buscando comprensión. El anhelo de que nos entiendan remite a la más temprana niñez. En aquel entonces, frágiles e incapacitados de valernos por nosotros mismos, nuestra supervivencia y bienestar dependía exclusivamente de que interpretaran correctamente nuestras expresiones… para que así pudiesen satisfacer lo que necesitábamos. A más temprana edad, más recae sobre el adulto la responsabilidad de comprendernos. Pero a medida que crecemos, y nos individualizamos, vamos viendo al otro como una individualidad diferente a la propia. Con el paso del tiempo desarrollamos y adquirimos nuestros recursos… entonces, el ser entendido va dejando de ser el único modo de subsistencia y el propio bienestar ya no depende exclusivamente de ningún otro en particular. Entre adultos, la tarea de comprender es una responsabilidad compartida, es una tarea re...