No tienes que ser el mejor, Sólo tienes que ser tú mismo. Sólo tienes que ser real, Y hablar desde el corazón, Y saber que tienes la razón De ver como ves, Y pensar como piensas, Y sentir lo que sientes, Y desear lo que deseas. No tienes que ser un éxito para los ojos del mundo y no tienes que ser un experto. Sólo tienes que ofrecer lo que ofreces, Respirar como respiras, Cometer errores y arruinarlo todo, Y aprender a amar tus tropiezos, Y decir aquello incorrecto, Y dejar de preocuparte tanto Para impresionar al otro, Porque al final Sólo tienes que vivir contigo mismo, Y la alegría no es dada sino encontrada En el más profundo receso de tu ser. Para que pueda haber alegría en la caída, Y alegría en cometer errores, Y alegría en quedar como un ridículo, Y alegría en olvidarte de la alegría, Y luego sostenerte a ti mismo cuando te desmoronas en el suelo y lloras los antiguos sueños. La alegría...