La primera inciciación, Jeanne De Salzmann
Verán que en la vida reciben exactamente lo que dan. Su vida es un espejo de lo que ustedes son. La vida está hecha a su imagen. Ustedes son pasivos, ciegos, exigentes. Lo toman todo, lo aceptan todo sin sentir obligación alguna. Su actitud hacia el mundo y hacia la vida, es la actitud de alguien que tiene derecho a exigir y tomar para sí, que no necesita pagar ni merecer. ¡Creen que se merecen todo, solo por ser ustedes!... ¡Toda su ceguera está ahí!. Pero nada de esto que digo llama su atención. Y sin embargo, esto es lo que separa un mundo del otro. No tienen ningún criterio que les permita evaluarse. Viven exclusivamente según "me gusta" o "no me gusta”; no tienen ningún aprecio, excepto por ustedes mismos. No reconocen nada superior a ustedes; quizá teórica y lógicamente, pero no de hecho. Por eso son exigentes y siguen pensando que todo es barato y que tienen suficiente en el bolsillo para comprar todo lo que se les antoja. No reconocen nada por ...