Si, pero....
Hay un juego psicológico, el del triángulo, que se suele llamar el juego del "Sí, pero..." Es como una transacción entre dos o más personas. Un psicólogo, que era un genio, pensó que tú, en ese juego, irremediablemente haces uno de esos tres papeles del triángulo: rescatador, perseguidor o víctima. El rescatador actúa bajo el influjo de la culpabilidad. El perseguidor actúa bajo el influjo de la agresividad. La víctima actúa bajo el influjo del resentimiento. Si tú entras en el triángulo, irremediablemente cargarás con las consecuencias: te quemarás. Supongamos que estoy cansado y necesito tiempo para mí. Y tú vienes a mí con cara de víctima reclamando mi atención. Yo, que soy incapaz de decir que no a nadie, te doy una cita para después de cenar. Inmediatamente me voy sintiendo cada vez más resentido por tu intromisión, me pongo furioso por haberte dicho que sí. Entonces vienes, y me contengo y te recibo bastante bien, pero cuando veo que no son más que banalidades lo qu...