La necesidad de la desilusión y la frustración, Laura Foletto
Como comenté en “Después de nueve duros años, comienza un nuevo ciclo”, una de las cosas más fuertes que me sucedió en ese período fue el omnipresente estado de desilusión que atravesé, que se fue haciendo cada vez más fuerte hasta dinamitar casi cualquier certeza que tenía. El vivir en fantasías ha sido una recurrencia normal en mí, que tuvo distintos despertares y consecuentes bajadas a tierra. El más fundante fue cuando era joven y me di cuenta de que me estaba perdiendo muchas oportunidades. No fue eso en sí lo importante sino tomar conciencia de que mis quimeras tenían una base de realidad: ¿por qué imaginaba esas cosas y no otras, por qué eran tan significativas para mí, por qué me emocionaban? Lo que debía hacer era creer en ellas y concretarlas de acuerdo a mis posibilidades (que obviamente no eran tan grandiosas). Fue impresionante observar cómo podía traerlas a la vida y lo maravilloso que me sentía siendo y haciendo lo que tanto había soñado. Este proceso podía resultar e...