No podemos Vivir Felices con el Yo separado
El sentido de separación comienza con un pensamiento que identifica exclusivamente a nuestro ser con un cuerpo. Desde el momento en el que este pensamiento surge - y siempre surge ahora - nuestra verdadera naturaleza de presencia transparente parece convertirse en un denso, sólido y material yo, es decir, parece convertirse en un cuerpo. No sólo nos limitamos a pensar que somos un limitado y localizado yo, sino que también lo sentimos. Todos los pensamientos que giran en torno a un yo interior imaginario tienen un eco o dejan una huella en el cuerpo que dura mucho tiempo después de que el sentido de separación se haya disuelto. Así es como el cuerpo llega a convertirse en un refugio seguro para el sentido de separación. Podríamos hablar sin parar sobre el carácter ilimitado de la conciencia, pero todo el tiempo, el yo interior separado está sentado cómodamente en el cuerpo. De hecho, hablar sin parar sobre la naturaleza de la presencia consciente, de cómo todo...