La belleza de las despedidas, Jeff Foster
Tus familiares morirán. Tu pareja, tus amigos, tu madre, tu padre, incluso tus preciosos hijos. Tu propio cuerpo dejará de funcionar, y esto podría suceder más temprano que tarde. Nos gusta pasar por alto este hecho, tratamos de no pensar en ello, calificamos este tema como 'deprimente' o 'negativo', o 'demasiado oscuro.' '¡Olvídalo!' decimos, tratando desesperadamente de ahuyentar cualquier tipo de terminación, (como si se tratara de un enemigo) en nuestra consciencia, enterrando el dolor en el lodo: la tristeza, los anhelos, los miedos, el miedo a la eternidad. Nos distraemos con los asuntos del día, y con palabras vacías, y con 'pensamientos positivos,' y con religiones basadas en el miedo y promesas de segunda mano; y mantenemos una falta de disposición para enfrentar la naturaleza y sus ancestrales formas. Luchamos por controlar nuestras vidas aún más ferozmente y nos agotamos a nosotros mismos tratando de sentirnos a salvo. ...