Cuando no estoy pensando, me descubro como un ser extraordinario, infinito, divino, sin etiquetas, sin nombre, sin marcas, sin huellas, sin tiempo; el contenedor perfecto de mi humanidad. Cuando pienso y recuerdo, me deslizo temblorosa a t ravés de mundos oscuros, historias tristes, soledad, olvido. Esta me hace llegar a pantanos donde hay otros seres tan pensativos como yo, atados unos a otros con cordones invisibles por medio de los cuales se traslada el llanto, la pérdida o el dolor de no ser. A veces me doy cuenta de que quiero dejar el pantano pero su barro es pegajoso; el pensamiento me llama, quiero pensar, necesito del dolor; he descubierto que es adictivo. Aun con mis pies sumergidos en el pantano, y sin saber por qué, comienzo a recitar un bello mantra, esa última palabra que ese alguien me dijo: …………….TE AMO………… TE AMO……………... TE AMO………….. Mágicamente los demás seres del pantano conectados conmigo, comienzan a pronunciarlo. Todo comenzó conmigo. No hay ningún cambio o t...