Ejercicio de sanación
Ejercicio-Artículo de Systemic Solutions Bulletin Issue 5, Diciembre 2004, Bert Hellinger
Aquí tienes un ejercicio:
Ahora cierra los ojos. Entra en tu cuerpo y siente si hay algo que
requiera tu atención, algo que podría sentirse excluido y algo que podría sentirse no integrado en el alma. Podría ser una enfermedad o una dolencia o una dificultad, lo que sea.
Entonces, vas hacia ese algo y lo miras como si fuera una persona. Observas en qué dirección está mirando esta persona y te vuelves hacia la misma dirección. Esperas y miras sencillamente; miras con curiosidad diciéndote a ti mismo: “Ahora quiero conocerte, ahora quiero respetarte, ahora quiero enseñarte mi amor.”
Entonces, tu enfermedad o tu dificultad o tu dolor se podrá acercar a una persona y venir hacia ti con ella. Tienes que permanecer pequeño. Es muy importante. En frente de esta otra persona, permaneces pequeño. Cuando la miras, dices, “Por favor.”
Luego puedes mirar algunos acontecimientos de tu vida, quizás acontecimientos que dolieron, o acontecimientos en los que te enfadaste con alguien o con algo. Debes mirar también los acontecimientos en los que sentiste culpa y la cosas que no quieres mirar o admitir. Deberías mirarlos como podrías mirar a una persona; abres tu corazón a cada uno de esos acontecimientos y dices, “Si, asiento a esto tal como fue, y asiento a las consecuencias. Asiento al regalo, a la fuerza que vino de este acontecimiento. De ahora en adelante estaré en paz contigo.”
Entonces, vas hacia ese algo y lo miras como si fuera una persona. Observas en qué dirección está mirando esta persona y te vuelves hacia la misma dirección. Esperas y miras sencillamente; miras con curiosidad diciéndote a ti mismo: “Ahora quiero conocerte, ahora quiero respetarte, ahora quiero enseñarte mi amor.”
Entonces, tu enfermedad o tu dificultad o tu dolor se podrá acercar a una persona y venir hacia ti con ella. Tienes que permanecer pequeño. Es muy importante. En frente de esta otra persona, permaneces pequeño. Cuando la miras, dices, “Por favor.”
Luego puedes mirar algunos acontecimientos de tu vida, quizás acontecimientos que dolieron, o acontecimientos en los que te enfadaste con alguien o con algo. Debes mirar también los acontecimientos en los que sentiste culpa y la cosas que no quieres mirar o admitir. Deberías mirarlos como podrías mirar a una persona; abres tu corazón a cada uno de esos acontecimientos y dices, “Si, asiento a esto tal como fue, y asiento a las consecuencias. Asiento al regalo, a la fuerza que vino de este acontecimiento. De ahora en adelante estaré en paz contigo.”
Bert Hellinger
fte: Constelaciones Familiares Icalma Chile
Comentarios