Personalidades dañinas, los traficantes de culpa

Dominar y tener una sensación de control. Es algo habitual en las relaciones de pareja, en esas relaciones tóxicas donde experimentamos todo tipo de emociones menos la felicidad. Pero la culpa no habita solo a nivel afectivo y de pareja...
Un familiar que nos echa en cara su soledad y que no los atendemos, un niño que nos increpa que queremos más al hermano pequeño que él...son muchos los rostros que tiene el "hilador de culpa", y muchas las víctimas que, en un momento dado la hemos sufrido. Pero hay que poner límites. Límites de protección donde no se manipule nuestras emociones y sentimientos.
LA CULPA O EL SENTIMIENTO DE FALSA TRISTEZA
Cuando nos hacen sentir culpables lo que en realidad bombea en nuestro interior es tristeza. Una incómoda y punzante tristeza que en realidad debería ser rabia al ser manipulados tan fríamente.
Preferimos callarnos y aceptar ese sutil engaño en que nos han hecho caer, porque en el fondo, queremos a la persona que nos hace sentir culpables. No queremos reaccionar de modo tajante para no terminar con esa relación o, sencillamente, para no complicar aún más la situación.
¿Qué podemos hacer? ¿Qué deberíamos hacer cuando es nuestra pareja quien gusta siempre de hacernos sentir culpables? ¿O cuando son nuestros padres, por ejemplo, captando nuestra atención para que estemos más con ellos? Sin olvidar a los niños, que desde muy temprano pueden convertirse en hábiles manipuladores de sus padres. .
"No puedes negarte, con todo lo que yo he hecho por ti es lo menos que puedes hacer". "Siempre soy el último en tu lista de prioridades, se nota que ya no me quieres". Estas frases son sin duda las más comunes que podemos escuchar de boca de esas personas expertas en manipulación emocional. Pero ten en cuenta algo, las personalidades que utilizan esta estrategia lo único que van a conseguir es hacer crecer nuestro resentimiento. Nuestra rabia. Y poco a poco nos irá envenenando.
La forma en que deberíamos marcar límites a este tipo de comportamientos, sería la siguiente.
1. Hazle saber a dicha persona que la quieres. Que es importante para ti, pero que lo que te está pidiendo o diciendo no está bien. Que ése no es el modo de hacerlo porque te hace sentir mal, infeliz y manipulado/a.
2Hazle entender que no quieres eso y que tampoco mereces ser tratado/a de esa forma tan negativa.
3. Indícale que lo que esperas en realidad es que sea más directo/a, que diga las cosas que de verdad siente sin manipular, y no que nos obliguen a hacer cosas que no queremos haciéndonos sentir mal. La sinceridad es lo que más valoras y es lo que esperas de los demás. La manipulación es un modo de maltrato y debe quedar claro que no es lo que quieres.
4. Dile también que necesitas libertad de elección. Habrá cosas que te proponga que quieras hacer y cosas que no, y que esa libertad de elección es básica para ti. No por decir "no" a algo los quieres menos, en absoluto, es un modo de respetar espacios, emociones y voluntades. Decir "no" no es ser egoísta, es actuar con libertad y también con amor.
fte:  Origen-terapia Gestalt

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