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Virginia Gawel: la desilusión como maestra

Resentimiento, Mathieu Ricard

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Soltar a mamá

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Sistemas Emocionales, George Ellis

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Soltar, Alejandra Baldrich

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Soltar no es una moda Es una necesidad del alma Soltar los rencores Los miedos La necesidad de venganza  Las ansias de castigar y autocastigarse La envidia, la burla, la compulsion de controlar al otro. Urge soltar lo que nos demora en nuestro crecimiento que es hacia adentro y en espiral. Y no creer que soltar es abandonar al primer intento, ni dejar de creer en la vida y su magia. Soltar no es falta de compromiso, soltar es saber cuando decir basta despues de haber dado todo lo bonito y saber que de seguir haciendolo Te van a sacar el aliento y la esperanza. Soltar es conocer los tiempos de las cosas. Leer en las miradas cuando vale la pena seguir intentando y cuando es mejor abrir la mano para que el otro no nos quite lo mas preciado que tenemos Nuestra esencia plena y nuestro corazon Iluminando. A l e j a n d r a B a l d r i c h

Jeff Foster: Ganas de llorar

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Cuando estés llorando amigo/a Olvida que estás llorando, Y sólo deja que las lágrimas fluyan. Cuando estés riendo, Olvida el motivo de la risa, Y solo ríe. Cuando estés enojado/a, Sólo por un momento Olvida aquello que te hizo enojar, Y honra, —incluso celebra— Las sensaciones puras, quemando, pulsando en tu cuerpo. Acércate más, Quédate presente, Honra lo que está vivo en ti. Permite que esas energías poderosas se muevan sin una historia, Sin culpa, sin juicio, sin resistencia. (Incluso permite la resistencia también, si eso es lo que está vivo en ti). Conócete a ti mismo/a como vida, El espacio incondicional para todo. - Jeff Foster fte Facebook Jeff Foster en español

Jeff Foster: Como ocurre la verdadera sanación

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“Si sacas lo que está dentro de ti, lo que sacas te salvará. Si no sacas lo que está dentro de ti, lo que no sacas te destruirá.” Jesus, en el evangelio de Tomás. En la niñez, a muchos nos enseñaron que ciertos sentimientos, ciertas sensaciones corporales, urgencias e impulsos “no estaban bien” sentirse o expresarse, y ni siquiera pensarse. Nos enseñaron que eramos pequeños, pecadores, culpables y que estábamos separados del Amor Divino; rotos, sucios y mortales. Y que debíamos purificarnos, volver a estar completos, Que fuimos hechos para olvidar nuestra Unidad original con la Vida. Y esa fue la Mentira Original, la Caída de la Gracia divina. Siendo niñas quizás nos enseñaron que nuestro enojo, nuestros deseos poderosos, resistirnos o desafiar, o nuestros sentimientos sexuales no eran algo correcto – no eran naturales, estaban mal, o era algo enfermo, o pecaminoso, peligroso, vergonzoso o “no propio de mujeres”. Como niños tal vez nos enseñaron que no estaba bien sentir trist...