No existen los problemas, Pema Chodrón

Ya tenemos todo lo que necesitamos. No necesitamos mejorar. 
Todo son fantasías que nos imponemos nosotros mismos: el temor constante a ser malos y la esperanza de ser buenos, las identidades a las que tanto nos aferramos, la ira, los celos y las adicciones de todo tipo…
Son como nubes que ocultan temporalmente el sol. Pero nuestra calidez y nuestro brillo están aquí mismo en todo momento. Esto es lo que realmente somos. Estamos a la distancia de un guiño de ser plenamente despiertos.
Desde ésta perspectiva, no tenemos que cambiar: puedes sentirte tan desdichado como quieras y aún así, sigues siendo un buen candidato a la iluminación.  
Puedes sentir que eres el caso más desesperado del mundo, pero ese sentimiento es tu riqueza, no algo de lo que tengas que deshacerte ni que tengas que mejorar. Hay riqueza en todo ese material  que tanto nos disgusta y tan poco deseamos. 
Cuando oímos hablar de la compasión, naturalmente lo asociamos con trabajar para los demás, con cuidar de los demás. La razón por la que no solemos estar ahí para los demás, es que no estamos ahí para nosotros mismos. Hay partes enteras de nosotros mismos tan indeseadas que, cuando empiezan a aparecer, salimos corriendo.
Como escapamos, dejamos de estar en el presente. Seguimos perdiéndonos el momento en el que estamos. Sin embargo, si podemos experimentar el momento presente, descubrimos que es único, precioso, completamente fresco. Nunca ocurre dos veces. Uno puede apreciar y celebrar cada momento, no hay nada más sagrado.  De hecho, ¡ no hay nada más!
Solo en la medida que hemos llegado a conocer nustro dolor personal, solo en la medida en la que nos hemos relacionado con el dolor,  somos lo suficientemente valientes como para estar dispuestos a sentir el dolor de los demás. En esa misma medida estaremos dispuestos a asumir el dolor de los demás, porque habremos descubierto que su dolor y el nuestro no son diferentes.
La razón por la que las personas se dañan unas a otras, la razón por la que el planeta está contaminado y por la que a la gente y a los animales no les va muy bien últimamente, es que no se conocen, no confían ni se aman suficientemente a sí mismos. La técnica de la meditación llamada Shamatha – Vipashyana (“tranquilidad, comprensión”), es como una llave dorada que nos ayuda a conocernos a nosotros mismos.

MEDITACIÓN  SHAMATHA –VIPASHYANA
En la meditación shamatha-vipashyana, nos sentamos erguidos, con las piernas cruzadas (si podemos), los ojos abiertos y las manos descansando sobre los muslos.
Entonces simplemente tomamos consciencia de la respiración a medida que sale. Hace falta cierta precisión para estar allí mismo con la respiración. Por otra parte ésta técnica es extremadamente relajada y suave.  Decir “Estáte allí mismo con la respiración que va saliendo”, es lo mismo que decir “Estate plenamente presente”.  Siendo conscientes de la respiración, también podemos ser conscientes de otras cosas que pasan: los sonidos de la calle, la luz, los latidos del corazón .  Podemos seguir sentados aquí, conscientes del salir de la respiración.
Pero estar con la respiración es solo una parte de la técnica. La otra parte son los pensamientos que recorren continuamente nuestra mente. La técnica es que cuando nos demos cuenta de que hemos estado pensando, lo etiquetemos así:”Pensando”.  Cuando notas que tu mente deambula por ahí, te dices a ti mismo: “Pensando”. Tanto si tus pensamientos son violentos y  pasionales, si son preocupantes o temerosos, como si son pensamientos espirituales o pensamientos agradables, reconfortantes, pensamientos elevados, sean lo que sean,  simplemente repite, sin juicio ni dureza, “pensamientos”; hazlo con honestidad y delicadeza.
Entonces se produce algo así como una pausa, una apertura.  Es como llamar al timbre de la puerta y esperar que alguien responda. Después vuelves a apretar el timbre y esperas que alguien responda. Después probablemente tu mente se vaya a deambular por ahí y vuelves a darte cuenta de que estás pensando; en éste punto es cuando usas la técnica de repetir: "pensamientos"
Es sanador conocer todas las maneras en las que te muestras esquivo, todas las maneras en las que te escondes, todas las maneras en las que te cierras, te niegas, criticas, todas tus curiosas y extrañas maneras.
Puedes conocerlas haciendo uso del sentido del humor y de la bondad. Al conocerte a ti mismo, llegas a conocer a la humanidad en su conjunto. Todos afrontamos este tipo de cosas. Todos estamos juntos en esto.  La compasión hacia los demás comienza con la bondad hacia nosotros mismos.
Comienza donde estés.
Pema Chodron.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Madres Tóxicas

DECRETO PARA PEDIR ,Conny Méndez

Constelaciones familiares: Ejercicio para la adicción