domingo, 26 de marzo de 2017

Yoga para la ansiedad


Miedos, Vivi Cervera


Ante una enfermedad pregúntate.....


La guía perfecta para no hacer nada


Matar a todos, menos a ti mismo, Natalia Bullon



Nadie me dijo que crecer no era fácil.
Matar a todos, incluso a los padres es una de las cosas más difíciles en la vida, desde donde yo lo vivo.
Matar la voz interna de papá y mamá es un grito de libertad y de independencia que nos acerca a nuestra propia vida.
Hacer silencio a esas voces que repiten lo que deberías hacer o lo que es mejor para ti es un trabajo diario, que duele, que emociona. Mi trabajo de toda la vida.
Recopilando la historia de mis ancestros he recordado la fuerza que ellos tienen para estar detrás. Ellos son esa inyección de amor que atraviesa el linaje y que decanta en ti, en mí. Decanta y se convierte en eso grandioso que eres y el regalo que vienes a ser para todos los que te preceden. En cada célula de tu cuerpo vibran todas las historias no contadas, no lloradas, rebosantes de amor, la creatividad echa carne. Todo lo anterior tienen un llamado: que hagas tu propia vida. Que seas la mejor versión de ti mismo.
NO para el resto.
Para ti mismo.
El llamado a tomar TU propia vida y saberte extraordinario tal y como eres.
Mientras escribo esto recuerdo que todas estas palabras me lo digo a mi misma, muchas veces más cuando me duele la soledad. Constantemente. Crecer y hacerse adulto es construir un espacio interno seguro, iluminado, un espacio donde siempre podemos volver cuando algo en el exterior nos violenta, nos sacude internamente para recordarnos que vivimos la experiencia humana, la experiencia de polaridades: La del dolor y alegría, la de la vida y la muerte. Ese espacio tiene el poder de reconstruir nuestra piel, del baño revitalizante, de acariciarnos para sanar.
Tiene el poder de decirnos que NO tenemos nada malo.
El espacio interior, que yo lo siento en el corazón, tiene el poder de auto sanación.
Tantas terapias, tantos caminos y vuelvo al mismo punto: La sanación está dentro de nosotros mismos.
Siempre recuerdo ese primer mandamiento que me enseñaron en la escuela: Amarás a Dios sobre todas las cosas. Veía a Dios como algo fuera de mí. Así me enseñaron. Lo que no sabía y nunca había sentido era que Dios estaba en mí, que está en todos. Fuera de etiquetas, fuera de conceptos, que no tiene que ver con separar. Con excluir. Para mí esa frase es amarnos tal cual somos.
NO temer de cómo nos mostramos al mundo.
Amarnos en nuestra verdad.
NO traicionarnos.
NO hacer auto-boicot.
Cuidar ese espacio para hacerlo florecer implica poner límites, explicando mi sentir, lo que me duele, lo que me alegra, lo que me apasiona.
Cuando nos volvemos adultos nos damos cuenta que la verdadera grandeza está en sintonizar con nosotros mismos, con lo que mí me hace bien, con lo que está bien para mí más allá del resto, incluso más allá de mis padres, figuras tan importantes en nuestra vida.
Esto está bien para mí y es bueno para mi vida.
Más allá de ti mamá.
Más allá de ti papá.
Mato a todos mis referentes y habito mi cuerpo con mi propia vida. Aunque eso duela.
Ahora ya soy grande y puedo ser padre y madre para mi vida.
Sólo cuando tocamos ese lugar interno nos damos cuenta que nada nos falta, y que a pesar de que papá o mamá no me entregaron todo lo que esperaba de niño, ahora de GRANDE me lo puedo dar.
AHORA, que soy adulto puedo construir un mundo nuevo para mí. El mundo donde me escucho, donde no me traiciono, donde sé por experiencia propia que es necesaria la noche para llegar a la luz de la mañana. Donde SÉ que crecer no es fácil, pero es el regalo del vivir.
AHORA, que soy grande puedo hacerle espacio a mis emociones, a mis lágrimas por más insignificantes que parezcan. Puedo decirle SI a todo, a todo lo que surge en mí. Porque TODO eso que siento es parte de mí.
Porque todo lo que me habita es perfecto para MI.
Esta proclamación de independencia de la adultez parece el inicio de un cuento donde salimos al mundo con un tesoro. Un tesoro cristalizado que nos dice en voz baja lo que realmente somos y nuestros dones. Salimos al mundo protegiendo esa bola de cristal seguros de que afuera podría pasar cualquier cosa menos que nos lo arrebaten.
NO podrían.
Eso yace dentro de nosotros.
Estamos llamados a mantener encendida la llama de nuestra verdad.
Pase lo que pase.
Llegue quien llegue a nuestra vida.
Mantener el fuego de nosotros mismos para mostrarnos al mundo sin vergüenza.
Alzando nuestra bandera del amor por lo que somos como mensaje.
Agradeciendo lo que fue, lo que me entregaron los que me preceden. Dejando el nido de mis anteriores máscaras con el que buscaba ser incluido para colocarme mi verdadera piel.
Mi verdad.
El regalo que somos para el mundo.
Ese regalo es nuestra verdadera conquista.
 

sábado, 25 de marzo de 2017

La paz mental, Sergi Torres

Cosas muy buenas pueden surgir de los errores

Posturas del yoga para quitar la ira


Afirmaciones positivas que pueden relajar y curar el cuerpo


Observar al observador, Enric Corbera

La pareja es un espejo - Constelaciones Familiares

Componente Psicológico del acoso


jueves, 23 de marzo de 2017

La sombra, Virginia de la Iglesia


LA SOMBRA son todos los rasgos de nuestra personalidad (positivos y negativos) que rechazamos, escondemos y condenamos por considerarlos incorrectos; pero todo lo que se oculta pasa a formar parte del inconsciente y solo podemos verlo cuando alguien externo nos refleja ese aspecto desagradable, a este fenómeno se le llama proyección. El entorno y las personas que nos rodean nos hacen de espejo de nuestro mundo interior.

La imagen que vemos fuera, sirve para saber en qué estado se encuentran mis creencias o patrones internos. Cuando una persona nos produce mucha reacción emocional en forma de malestar, juicio o admiración, nos está reflejando un patrón nuestro mal integrado.

En palabras de Jung: “Lo que no entiendo en mí tampoco lo entiendo en otra persona”, es decir, lo que juzgo en mí, lo voy a juzgar en otra persona.

Muchas virtudes están mal integradas en nuestro interior por asociaciones incorrectas y por eso pasan a la sombra, poseemos mucha información de nuestro Ser mal canalizada.
Hay que hacerse responsable de la sombra porque en este lugar reside todo nuestro potencial y la totalidad de lo que somos; por otra parte, si no somos conscientes de ella, ésta actuará desde la retaguardia obligándonos a materializar todo lo que escondemos y juzgamos para que por fin pueda ser integrado.

Aceptar la sombra consiste en integrar (reconocer y aceptar) aquellas cualidades que no nos gustan, detrás de las cuales existe un potencial de transformación, y encarnar aquellas virtudes que ya poseemos.

Por lo tanto la sombra no es mala, solo es sinónimo de ignorancia, al tomar consciencia aportamos luz. La luz permite elegir libremente. Sin luz hay pocas o nulas posibilidades de elección.

VIRGINIA DE LA IGLESIA ARAGÓN
Lcda. Psicología. Especialista en Dependencia Emocional.

Meditación para aceptarte como eres


Chantaje emocional: ¿Cómo descubrirlo y liberarte?


Frases como “Tú verás lo que haces”, “Si me quieres de verdad no lo harías” o “Cuando te vaya mal, no me pidas ayuda” son ejemplos clásicos del chantaje emocional. De hecho, prácticamente todos en alguna ocasión hemos sido una marioneta cuyos hilos eran movidos por otra persona. 

Algunas veces es muy fácil detectar el chantaje emocional pero en otros casos es más complicado ya que todo transcurre de manera muy sutil. En ocasiones, incluso sabiendo que somos víctimas de una burda manipulación, la aceptamos por miedo a las consecuencias o simplemente porque la persona que se encuentra detrás es alguien a quien amamos y no queremos hacerle daño.

Las 3 formas de chantaje más comunes y cómo defenderse de ellas


En sentido general, la manipulación es el intento de controlar lo que dice, hace y siente otra persona menoscabando sus derechos. El chantaje emocional en particular, consiste en usar las emociones y sentimientos para lograr ese fin. Es atacar donde más nos duele, poner el dedo en la llaga para obtener lo que desean.

Solemos asociar el chantaje emocional con personas egoístas, maquiavélicas y retorcidas. Esta perspectiva es tranquilizante porque nos ofrece una explicación muy sencilla (hay un bueno y un malo) pero en realidad, cualquier persona es capaz de manipular a otra. De hecho, el chantaje emocional llega de la mano de los seres más cercanos.

Cuando la manipulación se lleva al extremo se convierte en una agresión, en una forma de maltrato psicológico que puede dejar profundas huellas en nuestra personalidad, menoscabando nuestra autoestima y produciendo sentimientos muy intensos de frustración, ira y/o indefensión. Obviamente, mientras antes le pongamos coto a esta situación, mejor será.

1. Por presión o amenaza

Se trata de la forma más directa y evidente de manipulación ya que la otra persona afirma que si no hacemos lo que nos pide, habrá un castigo. Esta forma de chantaje emocional está dirigida a provocar miedo en la víctima asegurando que habrá una dura consecuencia que nos afectará en el plano emocional. En las relaciones de pareja la frase típica es: “si haces eso, te abandono”.

¿Cómo defenderse? 

Mostrándole a la persona que no tenemos miedo a su amenaza y que podemos enfrentar las supuestas consecuencias sin desmoronarnos. A menudo, cuando el chantajista ve que no cedemos ante su presión, se da cuenta de que su estrategia es inútil y deja de utilizarla. Por ejemplo, a una pareja manipuladora puedes decirle: “te amo pero también soy libre para hacer lo que deseo, si eso hace que me abandones, no puedo hacer nada”.

2. Por culpa

Se trata de una forma de chantaje emocional más sutil pero muy utilizada. Básicamente, se trata de hacernos creer que somos malas personas si no obedecemos. La frase más típica de los padres es: “con todo lo que he hecho por ti y así es como me pagas”, mientras que en la relación de pareja suele decirse: “si no lo haces es porque ya no me quieres”. El objetivo de estas frases es lograr que la persona se sienta culpable, que piense que se está comportando mal.

¿Cómo defenderse? 

Dejándole ver al chantajista que no caeremos en su tela de araña. Debes dejarle claro que no crees que seas una mala persona solo porque no te pliegas a sus deseos. Dile que tú también tienes necesidades, deseos e ilusiones y que tienes todo el derecho del mundo de satisfacerlos. Recuerda que estar al lado de una persona solo por lástima o culpa no es una sensación agradable y al final terminará haciéndole daño a ambos. 

3. Con regalos

Se trata de una de las formas de chantaje emocional más subrepticias y una de las más difíciles de detectar ya que la persona utiliza los regalos y las promesas para obtener lo que desea. El ejemplo más clásico es el de los padres que le prometen al hijo un buen regalo si sacan una buena calificación o el de la pareja que saca a colación todos los regalos cuando desea que la persona se pliegue a sus deseos.

¿Cómo defenderse? 

Haciéndole entender que es libre de hacer los regalos que desee pero que eso no le da el derecho de tomar decisiones sobre tu vida. Recibir un regalo no implica que debamos ponernos a merced del chantajista. Recuerda que en las relaciones equilibradas, una persona debe dar por el simple placer que le provoca ese acto, si espera algo a cambio, es como si estuviese comprando tu amor u obediencia.

La próxima vez que tengas que enfrentarte a un chantaje emocional, ten en mente la frase de Hermann Hesse: "Cuando se teme a alguien es porque a ese alguien le hemos concedido poder sobre nosotros".
fte:http://www.rinconpsicologia.com/2014/03/chantaje-emocional-como-descubrirlo-y.html

Acéptate, Osho


Confía en tí