Atrapados en las emociones, Jocelyne Ramniceanu

Hay días que nos dejamos llevar por nuestras emociones cuando un suceso aparente se desencadena,(una noticia en la televisión, el jefe que nos grita, un amigo que nos hace un desaire, o el presidente que anuncia nuevas medidas) entonces lo tomamos como una supuesta amenaza al ser que creemos ser, una amenaza a aquello que pensamos que es correcto según nuestras creencias, o un ataque a nuestros valores, a nuestras expectativas y por ende se desata en nosotros una furia que a veces es de grandes proporciones y que nos quita inmediatamente la paz. Estas situaciones nos llevan a defender nuestros llamados intereses de manera incluso a veces violenta para salvaguardarnos del supuesto atacante perdiendo cualquier vestigio de tranquilidad. Estas son las emociones a las cuales muchos estamos adictos y no notamos que somos nosotros quienes creamos toda la situación desde nuestra percepción de los hechos.
Este es el mundo que solemos ver cuando andamos dormidos e inconscientes, nos entregamos a alimentar la chispa participando activamente en la obra que nosotros mismos hemos creado. Reaccionamos ante cualquier evento sin darnos cuenta que hemos emitido un juicio y por eso explotamos.
Creemos que la amenaza es real y esta se encuentra
en el mundo que proyectamos. Nada nos puede amenazar a menos que asi lo creamos, entonces vivimos las experiencias como un reflejo de nuestro mundo interno, nuestros temores y del mundo que hemos decidido creer y por lo tanto así lo estamos creando, estamos creando una realidad que podría ser diferente con solo cambiar nuestro enfoque. Nos mantenemos atrapados en nuestros pensamientos o preocupaciones.
Nuestros temores también son aprendidos, no llegamos al mundo con ellos y lo podemos constatar en los niños muy pequeños que andan libremente confiados. Mientras no nos deshagamos de nuestros temores, nos seguirán produciendo emociones desagradables hasta que decidamos cambiar nuestra percepción, y es entonces cuando el universo nos recompensará.
Las emociones, por lo general están asociadas a cargas energéticas atrapadas de situaciones viejas que se hace necesario liberarlas.
Para sanar nuestras emociones tenemos que prestarles atención y evitar reaccionar, ya que la reacción es la leña que aviva el fuego, alimenta aquello que no deseamos. Por otro lado es útil señalar que todo desaire, toda agresión, toda emoción de vibración densa puede esfumarse al cambiar nuestro enfoque hacia el amor.
No olvidemos que es natural sentir dolor pero el sufrimiento es opcional.
¿Como evitamos reaccionar?
Tomando consciencia que estamos viviendo dentro de una ilusión. Observando a menudo nuestros pensamientos de manera imparcial sin engancharnos, tan solo dejándolos pasar, e incluso nos podemos reír de ellos por su falta de veracidad. Eso ayuda a tomar la distancia necesaria. Permanecer centrados en el presente, sin divagar y darnos cuenta cuando lo hacemos para regresar al momento actual, vivir atentos y acostumbrarnos a la auto observación.
Enfrentar nuestros temores, con confianza y traerlos a la luz. Todos podemos cambiar las creencias limitantes por creencias expansivas de amor y paz, solo tenemos que darnos el premiso. Permitir es la clave, soltamos nuestra rigidez de ideas.
Cuando nos vemos envueltos en una situación tomemos la decisión de soltar. Esa es la otra clave, el asunto no se trata de ti, se trata de lo que tú crees que eres. Suelta, no pasa nada y todo estará bien. Cuando no te enganchas sales ganando sin importar la justificación.
Una vez que ya hemos reaccionado y que estamos sintiendo los efectos psicofísicos de la emoción, podemos regresar a la calma bastante rápido, con solo ocupar nuestra mente en palabras como TE AMO, GRACIAS, LO SIENTO, PERDONAME o cualquier otra que venga de nuestra inspiración, repitiéndolo continuamente como un mantra y soltando la experiencia pasada. También podemos realizar la respiración HA, explicada en un artículo pasado .Y si tu cuerpo te lo está pidiendo, descansa, siempre escucha lo que tu cuerpo te dice, préstale atención, el también te habla.
La meditación y el uso del Ho’oponopono son herramientas que no debemos excluir para obtener paz. Lo que borramos con Ho’oponopono no es el mundo que vemos sino el juicio y la opinión que va ligada a lo que experimentamos. Con él limpiamos los juicios de valor, ya que nada tiene el significado que usualmente le damos.
Las emociones que llamamos negativas, porque nos hacen sufrir están allí para avisarnos que estamos percibiendo erróneamente. Ellas son un llamado de atención desde nuestro cuerpo y nuestra mente para que transformemos nuestras creencias. Siempre que te sientas mal, tómalo como un aviso que algo hay en tu sistema mente/cuerpo que debe ser corregido. Esto es válido con las enfermedades también ya que ellas cumplen la misma función de avisar y mentalmente puedes agradecer porque vienen a ti como oportunidades para enmendar.
Cuando pasamos el switche y decidimos sentir amor, porque se trata de una decisión, y cedemos nuestra postura por una más comprensiva, una actitud amorosa, todo el nudo energético que estábamos experimentando, se desvanece mágicamente y el mundo se transforma.
El mundo es solo un reflejo de lo que pensamos. Nosotros no percibimos la realidad tal como es, lo que vemos siempre está teñido por la película que se desarrolla en nuestra mente, no tenemos ni siquiera idea de lo que realmente está sucediendo. Lo que percibimos es una ilusión y hablamos, actuamos y pensamos de acuerdo a nuestras representaciones subconscientes.
Es tan natural sentirnos victimas y así evitar la responsabilidad de poner en duda nuestras creencias y de cómo nos sentimos con respecto a ellas que colocamos fuera de nosotros al villano, ya sea un mal jefe, un conyugue, socio o incluso algún político o presidente. Entonces nuestro mal-estar queda bien justificado.
Lo que no nos damos cuenta es que si nosotros encontramos la manera de estar en paz, nuestro mundo también se transforma. Tenemos el poder individual de transformar el mundo que vemos pero nos mantenemos adictos a reaccionar y a evitarnos.
No te tomes nada personalmente, ningún hechizo puede afectarte a menos que tú lo permitas.
Puedes hablarle a tu cuerpo o a tu mente, ya sea por una enfermedad o por que deseas cambiar tus creencias, puedes usar un péndulo para averiguar las creencias subconscientes que te limitan, obteniendo respuestas afirmativas o negativas. Hay un abanico de posibilidades y puedes usar la técnica EFT que en otra oportunidad escribiré acerca de ella, para liberar tus bloqueos.
He oído decir que estar en paz es aburrido, yo también en algún momento pase por esa idea, pero cuando conoces la serenidad y sabes lo bien que se siente, es el paraíso terrenal y es así que fluyen fácilmente los sentimientos de amor por todo lo que nos rodea sin excepción.
Todo se trata de una decisión, si tomamos la decisión de mantenernos conscientemente en paz, inmediatamente hallaremos los medios para lograrlo. Usemos nuestras emociones como la brújula para indicarnos el camino a seguir. El amor es el camino.

Te amo
Jocelyne Ramniceanu

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