La Meditación Metta


La meditación Metta es una práctica budista, que busca conectarnos con el amor, el perdón y la aceptación universal, paso a paso. El primer paso nos recuerda que es difícil amar, perdonar y aceptar a los otros, si no lo hacemos primero con nosotros mismos. Así que la primera parte de la oración podría ser algo como:

Que yo esté bien y en paz.
Que esté libre del sufrimiento que viene del miedo, la rabia o la mala voluntad.
Que encuentre perdón para los inevitables danos que nos hacemos los unos a los otros.
Que cultive amorosa bondad, compasión, alegría y ecuanimidad.
Que viva en paz y armonía con todos los seres.
Ahora comenzamos a expandir estos deseos hacia los otros. Dependiendo del tiempo y tu inclinación, puedes comenzar con tu familia, luego tus vecinos y luego las personas en general, como en el siguiente ejemplo:

Que las otras personas estén bien y en paz
Que las otras personas estén libre del sufrimiento que viene de miedo, la rabia o la mala voluntad.
Que las otras personas encuentren perdón para los inevitables danos que nos hacemos los unos a los otros.
Que las otras personas cultiven amorosa bondad, compasión, alegría y ecuanimidad.
Que las otras personas vivan en paz y armonía con todos los seres.
Ahora viene la parte difícil. Es imposible vivir en la paz y en el amor si vives en el odio y el resentimiento –algo que lo han proclamado diferentes maestros espirituales. Quizás tu intelecto se rebele ante la idea de desear bien a quien ha hecho mal. Pero piensa: ¿qué oportunidad hay de que esta persona deje de causar dolor si no encuentra paz y bienestar, si no se libera de los frutos del miedo o la rabia, si no encuentra el perdón de las víctimas y aprende a amar? Yo diría que ninguna. Así que el tercer paso de la meditación Metta es desear bien a los enemigos, de corazón. Para ello, debemos encontrar el perdón sincero en nuestro corazón –lo cual nos liberara de todos los males que el no hacerlo conlleva.

Que los que ocasionan dolor estén bien y en paz.
Que los que ocasionan dolor estén libre del sufrimiento que viene de miedo, la rabia o la mala voluntad.
Que los que ocasionan dolor encuentren perdón para los inevitables danos que nos hacemos los unos a los otros.
Que los que ocasionan dolor cultiven amorosa bondad, compasión, alegría y ecuanimidad.
Que los que ocasionan dolor vivan en paz y armonía con todos los seres.
El cuarto paso nos recuerda que los humanos no somos los únicos que caminamos por este mundo. Que desde la hormiga a la ballena, la margarita al pino, todos los seres vivos tienen un grado de consciencia y sensibilidad. Son nuestros primos y vecinos y para vivir en paz, debemos incluirlos en nuestros buenos deseos:

Que todos los seres estén bien y en paz.
Que todos los seres estén libre del sufrimiento que viene de miedo, la rabia o la mala voluntad.
Que todos los seres encuentren perdón para los inevitables danos que nos hacemos los unos a los otros.
Que todos los seres cultiven amorosa bondad, compasión, alegría y ecuanimidad.
Que todos los seres vivan en paz y armonía con todos los seres.
La práctica continua de esta oración ayudará despertar la compasión y el amor en ti. Igualmente te centrará en tu verdadero Ser y te guiará en tu camino hacia la paz interior. Medita en el significado de las palabras; visualiza una hermosa onda rosa saliendo de tu corazón que se va extendiendo a todas las personas y seres que estas incluyendo en la oración. Puedes comenzar un paso por día, agregando más y más personas a medida que te sientas más cómoda con las verdades de la meditación. Igualmente puedes personalizarla un poco mas: medita sobre ti, un amigo/familar cercano, un vecino que no conoces muy bien, una persona que te caiga mal o con la cual tengas problemas, una mascota, un jardin enparticular y asi.

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